Healthcare for All

Affordable, Accessible Healthcare for All

How many people are afraid to go to the doctor because they don’t want to deal with the bureaucracy. If you know what kind of care you need, you shouldn’t have to wait for permission to get it. Too many people delay seeing a doctor because they can’t afford the bill or don’t want to deal with the red tape. In a country as wealthy and innovative as ours, no one should have to choose between filling a prescription or putting food on the table. Healthcare is not a luxury, it’s a basic right, and we should finally treat it that way.

We pay more for healthcare than any other developed country—and yet we get less. That’s not because we lack the technology or talent. America is home to world-class innovators and life-saving pharmaceutical breakthroughs. We invest public dollars into research and give out grants to help companies bring new drugs to market. But then those same companies turn around and charge American patients the highest prices in the world. If they can afford to sell the same medications at lower prices overseas, they can afford to sell them fairly here too.

Recently, the federal government took a step in the right direction by allowing Medicare to negotiate the price of a small number of high-cost drugs. That’s a start – but it’s not enough. We need to expand that authority and take the side of the American people, not the pharmaceutical lobby.

Medicare for All is a path forward. It simplifies a broken system, eliminates insurance red tape, and replaces premiums, deductibles, and copays with a more transparent and fair way to fund care – based on what people actually earn. It frees doctors to focus on patients, not paperwork. It gives families real freedom: the freedom to get the care they need, when they need it, without fear or delay. And it reminds all of us that good health shouldn’t be determined by a billing code or a balance sheet.

Atención Médica para Todos

¿Cuántas personas tienen miedo de ir al médico porque no quieren lidiar con la burocracia? Si sabes qué tipo de atención necesitas, no deberías tener que esperar la aprobación. Mucha gente retrasa la atención médica porque no puede pagarla o porque está cansada del papeleo. En un país tan rico e innovador como el nuestro, nadie debería tener que escoger entre comprar medicamentos o poner comida en la mesa. La salud no es un lujo, es un derecho básico y ya es hora de tratarla como tal.

Somos más los que pagamos por atención médica a comparación de cualquier otro país desarrollado y somos los que recibimos menos. Esto no es porque falte tecnología o talento. Estados Unidos es líder mundial en innovación médica y descubrimientos farmacéuticos que salvan vidas. Invertimos dinero público en investigaciones y otorgamos subvenciones a empresas para desarrollar nuevos medicamentos. Pero luego esas mismas compañías les cobran precios altísimos a los pacientes estadounidenses. Si pueden vender esos medicamentos más baratos en otros países, también pueden hacerlo aquí.

Recientemente, el gobierno federal dio un paso en la dirección correcta al permitir que Medicare negocie el precio de algunos medicamentos costosos. Es un comienzo, pero no es suficiente. Necesitamos ampliar esa autoridad y ponernos del lado del pueblo estadounidense, no del lobby farmacéutico.

Medicare para Todos es el camino viable. Simplifica un sistema roto, elimina el papeleo del seguro y reemplaza primas, deducibles y copagos con una forma más justa y transparente de financiar el cuidado basada en lo que realmente ganan las personas. Libera a los médicos para que se concentren en atender a sus pacientes, no en llenar formularios. Y brinda a las familias una verdadera libertad: la libertad de recibir atención cuando la necesitan, sin miedo, sin demoras y sin facturas sorpresa. Porque la buena salud no debería depender de un código de facturación o de un saldo bancario.